¿Quién soy yo actualmente? ¿Y quién eres tú?
El autoconocimiento, primera reflexión. No podemos hacer nada, si no sabemos quiénes somos en este momento de nuestras vidas. ¡Tenemos que pensar! Ya no estamos en Venezuela y, simplemente no es posible seguir con el mismo modo de vida que llevábamos.
Nos toca empezar de nuevo, ¿qué edad tenemos actualmente? ¿Cómo nos percibimos? ¿Qué queremos para nosotros? ¿Y para nuestras familias?
Este brusco cambio de ambiente, incluido el clima, genera muchos conflictos en nuestro interior y en el seno de lo que ahora es nuestro núcleo familiar, nuestro hogar. Tenemos muchos problemas, algunos nos sentiremos forzados a regresar. Pero la mayoría abriremos nuestras mentes, potenciaremos nuestros sentimientos y seremos más fuertes.
Es el momento de efectuar, primero en nosotros, una transformación completa y, de verdad, concretarla.
En principio, debemos entender que cada uno de nosotros somos varias personas a la vez, digamos que un conjunto de personalidades que dependen del rol que estemos desempeñando. Eres hombre, eres padre, eres educador, eres empresario. Puedes ser buen educador y mal esposo, por ejemplo. Lo que puede estar mal en ti, puede ser solo alguno de los roles que te toca desempeñar.
Auto-conocernos, en realidad, implica conocer todos nuestros roles; implica conocer ese conjunto de personalidades que nos integran y que permiten identificar nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Será con ellas que le haremos frente a las amenazas y oportunidades que nos plantea nuestro nuevo ambiente. Tu pareja juega un papel determinante aquí. Hay que decirlo.
Como quiera que, ahora, el interés está en centrarnos en nuestro “yo económico y productivo”, apuntaremos nuestras reflexiones en esa dirección. Esta infografía nos puede ayudar:
Lo que nos proponemos es identificar, a conciencia, lo que nuestro yo económico, puede y quiere hacer.
Y ahora te voy a formular unas cuantas preguntas directas:
¿Cuál es tu nivel de estudios?
¿Cuál ha sido tu profesión hasta ahora?
¿En qué eres competente?
¿Qué NO deseas hacer? Esta pregunta viene al caso porque, internamente, simplemente hay cosas que podemos pero no queremos hacer.
¿Qué NO puedes hacer? Esta pregunta tiene que ver con limitantes externas que te impiden hacer algo.
Y, por último, ¿Qué harías hasta gratis?
Las respuestas a estas preguntas, más la infografía, te ayudarán a dar con aquello que realmente vale la pena que desarrolles.
Aún queda un último aspecto, pero no menos importante, por tratar: los principios éticos de tu "yo económico". Estos principios rigen nuestro comportamiento laboral; por ejemplo, hay personas que opinan que "robar en el comercio, no es robar". En consecuencia, y según la oportunidad, podemos inflar los precios sin justificación económica.
Tenemos el "bachaqueo", tú sabes lo que es eso. Tenemos las famosas pirámides, las que te ofrecen ganancias instantáneas a sabiendas que no existen, etc. Como ves, estas formas de proceder están sujetas a cuestionamientos morales.
Cada quien sigue sus principios; incluso hay sectores que respetan sus propias normas no escritas.
La sugerencia es que identifiques tus principios éticos de carácter económico, porque quedarán expuestos con tus acciones.