¿En qué nos podemos beneficiar del internet?
El Cliente
Lo primero es reconocer que todos somos clientes de alguien. Así que, ¿cómo nos comportamos ahora, en este rol? Basta con analizar nuestro comportamiento y el de nuestros allegados, para tener una idea más o menos clara. Muy clara, diría.
Un ejemplo: eres mujer, se está terminando tu perfume favorito. Tienes dos opciones, arréglate, vístete, revisa que estás bonita y sal (de salir). ¿Para dónde? Bueno, seguramente tendrás una idea. Tomarás el bus, llamarás un Uber o irás en tu propio auto, no importa. Has llegado al lugar que pensaste y conseguiste tu perfume ¡muy bien! pero también puede suceder que no lo consigas. Habrás invertido trabajo, tiempo y dinero. Si conseguiste el producto, su precio no fue el que pagaste por él, en la caja del establecimiento; debes agregarle el costo del transporte, de tu tiempo y de lo que gastaste maquillándote, etc.
¿Y la otra opción? ¡El Internet! Desde tu casa, en pantuflas, tomas tu teléfono celular o tu computadora, le preguntas a google por tu perfume y listo ¡aquí está! Lo consigues en tales sitios y a tales precios, puedes venir por él o te lo enviamos directo a tu casa. Por esta misma vía lo cancelas. ¡Qué tal!
Si quieres pasear, ve por él, pero este costo no es parte del costo del producto. Tú querías pasear. ¿Comprendes?
Otro ejemplo: Aquí cerca, tengo a alguien que estoy mirando pero no voy a decir quién es. Vamos a llamarlo Alfonso. Hace frío y se dañó el aire acondicionado. Alfonso tomó su celular y escribió en las búsquedas de google: reparación de aires acondicionados en Puente Alto (comuna que forma parte de la Región Metropolitana de Santiago).
Y aquí está, le apareció una lista de empresas y de particulares que prestan ese servicio, y se encuentran en Puente Alto. Empezó a curiosear todos los avisos y, especialmente, se detenía a mirar los comentarios que la gente escribía sobre ellos. O sea, buscaba referencias; total, no conocía a ninguno pero no es bueno decidirse por cualquiera, así al volar. Por eso, Alfonso revisó con mucha atención, los comentarios que se exponían sobre cada uno de ellos y, finalmente se decidió por uno de ellos.
Lo contactó por whatsApp, una tecla verdecita indicaba que si le hacía “click”, le llevaba directamente al teléfono del seleccionado, y así fue. Unos minutos después, dos señores llegaron al departamento, hicieron su trabajo, notificaron el costo de su servicio, facilitaron su número de cuenta bancaria, y Alfonso, una vez más con su teléfono, transfirió la cantidad solicitada por los servicios prestados. Y ¿saben qué? su correspondiente factura le llegó a su whatsapp. ¡Listo!
No voy a escribir más ejemplos, pero si voy a invitar a todos y cada uno de ustedes, a que pongan a funcionar su materia gris.
Nosotros, en nuestro rol de clientes, nos comportamos ahora, de esta forma. Y tú, ahora, en tu rol de proveedor de algún producto o servicio ¿cómo quieres que te consigan si no estás en internet? ¡no creo posible que no hayas entendido el mensaje!
Lo que hemos expuesto hasta ahora es tan solo una de las distintas herramientas de las cuales podemos disponer en internet: los buscadores. Google es el más conocido hoy por hoy, aquí en Chile.
Hay un caso muy interesante, que merece un comentario aparte. Sigamos con Alfonso. Resulta que sus conocimientos sobre Excel eran básicos; con ellos llegó desde Venezuela. Pero se le empezaron a presentar casos, en la empresa donde trabaja, que dejaron al descubierto sus falencias. Y recurrió al “youtube”.
Esta aplicación también es de google y también es un buscador, pero ofrece un servicio de tutoriales y otros. Alfonso buscó y consiguió tutoriales sobre Excel, que le permitieron ponerse al día y resolver sus problemas.
Así las cosas, si deseas aprender a elaborar pizzas, vas a youtube; si no sabes bailar, vas a youtube, si quieres hacer ejercicios en casa, vas a youtube. Y me cansé. Puede que este tipo de buscador se adapte a tu idea de negocio.
También podemos mencionar al WhatsApp, el Facebook, el Instagram y otros, como medios que pudieran ser útiles para nuestra idea de negocio. Cada uno tiene características particulares, formas diferentes de enfocar cada temática pero, para ser serios, hay que estudiarlos bien si quieres utilizarlos para beneficiar tu emprendimiento. Como nota aparte, hay que señalar que Facebook compró Instagram y WhatsApp, por lo que es de esperarse una mayor integración de estos medios.
¿Y eso es todo? la respuesta es ¡No! Falta un elemento super importante para nosotros los emprendedores: ¡la publicidad! No se trata únicamente de aparecer en google, en youtube, en whatsapp, facebook o instagram. De hecho, seguramente ya tenemos nuestras cuentas. Debemos publicitar nuestro emprendimiento; y hay dos formas: una orgánica y otra de pago. Y dentro de cada una, hay variedades.
Atrás quedaron nuestras publicaciones en la prensa de papel. Para el recuerdo pues: los avisos económicos, los de primera página, última, del cuerpo tal o cual, el tamaño, etc. Todas estas modalidades siguen existiendo en el internet pero ¡elevadas a la enésima potencia! como dirían los matemáticos.
Un saludo para todos los de la tercera edad, que conocimos y vivimos esos tiempos.