Dile NO al miedo ¡Y a emprender!
La puesta en marcha del emprendedor Venezolano.
Para las personas mayores de 30, 40, 50, 60, años de edad, esto de emigrar es algo muy serio. Para los jovencitos, representa su iniciación en la vida de adultos, y gozando de independencia económica. Para todos, una gran aventura.
En el extranjero, nosotros somos el equivalente a los chinos, árabes, portugueses, colombianos, en Venezuela. Y, para colmo, si después de 5 años por fuera, regresamos, nos iríamos a conseguir con que también somos extranjeros en nuestra patria.
Seguramente notaste que la mayoría de los extranjeros en Venezuela, viven en colonias y tienen sus propios emprendimientos, sus propios negocios, pues.
Para nosotros, los Venezolanos en Chile, lo expuesto ilustra un camino digno de imitar. Todo migrante es emprendedor y la vía parece trazada. Primero, somos empleados, luego somos autoempleados y, finalmente, tendremos nuestra pequeña empresa montada.
En este otro país, y por razones de fuerza mayor, debemos conseguir un empleo, o autoempleo, inmediatamente. Aquí, el costo de la vida es alto. Pero nos debemos preparar para el siguiente paso: encontrar nuestro verdadero lugar en el mundo económico.
Nuestros primeros 3 años en Chile son para trabajar en lo que sea y, paralelamente, formarnos para lograr nuestra ¡independencia económica!
El mundo de los negocios representa una oportunidad excelente para lograr nuestra autorrealización, porque permite que personas comunes y corrientes como nosotros, podamos realizar tareas geniales y extraordinarias.
Tenemos la instrucción escolar básica, dominamos un oficio y también tenemos la fuerza de voluntad que se requiere para capacitarnos en esta línea de acción y acortar esa distancia que existe, entre dónde estamos y dónde queremos estar.
Otros connacionales ya lo han hecho, se ganaron la confianza del pueblo Chileno, y nosotros vamos por el mismo camino.