AMIGO EMPRENDEDOR Ya conocemos nuestro interior, lo hemos indagado bastante bien, sabemos de lo que somos capaces. Toca ahora mirar hacia afuera, ¿qué hay allí que pueda servir para nuestros propósitos? Elemental, nuestro protagonista principal es: El Cliente. Lo primero es reconocer que todos somos clientes de alguien. Así que, ¿cómo nos comportamos ahora, en este rol? Basta con analizar nuestro comportamiento y el de nuestros allegados, para tener una idea más o menos clara de quién es "el cliente". Un eventual cliente para ti, es alguien que necesita y, de ser posible, que ya esté buscando el producto o servicio que tú puedes ofrecer. Y este "alguien" también debe estar en condiciones de poder pagarte por lo que le ofreces. ¡Ah! Nunca he aprendido a vender. ¡Qué problema! que envidia sana sentimos por los almaceneros y los minimarkets, ¡los clientes les llegan solos! Los productos de consumo masivo se venden solos. Significa que ese es el tipo de negocio que deseo. También en los mercados, la comida se vende. ¡Esas son mis alternativas porque no tengo habilidades ni talento para las ventas!. ¿Te suena familiar? No voy a entrar a analizar estos puntos, porque los conocemos muy bien. Si queremos incursionar en el área de los emprendimientos propios, tenemos que aprender a vender el producto o servicio que podemos ofrecer. Pongamos un ejemplo, Pedro vende muñequitas de ladybug en una feria y se aproxima una familia: mamá, papá, niña y hermanito. Así las cosas, Pedro le hace monerías a la niña y trata de atraerla con sus muñequitas. El hermanito se burla y dice que son feas. La niña se prende de la mamá y le envía una señal, halándola del pantalón. La mamá mira a Pedro, quien le sonríe amablemente y le ofrece su muñequita. La mamá mira al papá, quien se muestra indiferente, pero capta la mirada. Pedro insiste con la mamá y con la niña. El hermanito insiste en que la muñequita no vale la pena, el papá se ríe. La niña le refuta a su hermano y le pide a su papá que se la compre. Pedro señala que son solo 1000 pesos. La mamá le dice al papá que se la compre y éste toma su billetera y la compra. ¡Pedro hizo la venta! Te invito a identificar, durante todo el proceso, a los siguientes personajes: al cliente usuario del producto, al saboteador, al influyente, al que compra, a quien tomó la decisión y quién recomendó la compra. ¿Intervino Pedro en los momentos oportunos y con el personaje adecuado? Para emprender, tenemos que planificar correctamente nuestro negocio. Ya tenemos una idea de cuáles son nuestras fortalezas, lo que debemos mejorar, de las oportunidades que se nos presentan y de las restricciones que se nos imponen. Significa que ya podemos empezar a darle forma a nuestra idea de negocio. A lo que tenemos que ir agregándole contenido es a los siguientes rubros:
Los objetivos, metas y valores que marcarán el rumbo de nuestro emprendimiento.
Nuestro plan estratégico de negocio.
Nuestro plan táctico, metodológico, para acercarnos, paso a paso, a nuestro objetivo y
Nuestro plan operativo.
Con especial énfasis en lo que podemos ofrecer y en nuestro potencial cliente. No nos hemos olvidado del dinero. Cada uno de nosotros tiene una condición muy especial frente a este recurso. Amigo emprendedor: Puedo fungir como tu consultor-asesor, de negocio, solamente si:
Me encuentro un paso adelante de tu experiencia en este campo,
Que pueda realizar una lectura inteligente de tu inquietud y